UNA LEYENDA POR DESCUBRIR


Autor: PIRULETITA

Fecha publicación: 18/03/2022

Relato

UNA LEYENDA POR DESCUBRIR
Érase una vez dos hermanos exploradores, Pere y Darío, que siempre iban de un sitio a otro a la búsqueda de misterios y leyendas. Un día, estaban visitando el lago de San Mauricio de vacaciones, porque aventureros como estos dos hermanos no se van de vacaciones a cualquier lugar sino a lugares sorprendentes como este lago en los Pirineos en un circo glaciar rodeado de bosques de pinos y montañas.
Así, tranquilos como estaban, de repente, un alboroto les sobresaltó. Un grupo de excursionistas venían por el sendero: “Te reto a que resuelvas el acertijo: ¿qué es tuyo pero la gente lo usa más que tú”? decía uno de ellos casi gritando y todos respondían lo que se les pasaba por la cabeza.
Los hermanos se acercaron por curiosidad a preguntar a uno de los excursionistas qué estaba pasando, “Que han encontrado una cueva al pie del pico de Los Encantados tapada con una gran losa de piedra con un acertijo grabado- Creemos que tiene que ver con la leyenda del gran tesoro que allí escondió el señor que cuidaba de la ermita de San Mauricio de Espot, hace muchos años, en el siglo pasado. Cuentan que se fue a vivir a la Ermita tras renunciar a sus riquezas, que escondió en las montañas, para vivir en la naturaleza”. Pere sacó de su mochila un libro de leyendas de Cataluña que contaba aquella historia y, enseguida, los hermanos se ofrecieron a ayudar y propusieron al grupo ir todos pasar la noche en el refugio “Ernest Mallafrè”, a quince minutos a pie, para descansar y al día siguiente por la mañana irían todos a explorar la zona donde habían hallado la piedra misteriosa.
Pero no había ni amanecido cuando uno de los hermanos, Darío, se despertó diciendo “¡Eureka ya sé la respuesta al acertijo: es el nombre!” y todos estuvieron de acuerdo. Decidieron ir a la cueva para seguir con su investigación. En la misma losa en la que estaba el acertijo había muchas letras desordenadas en pequeños bloques justo debajo. Darío fue el primero en probar suerte, empujó un bloque con la letra “E” y así con todas las letras hasta escribir “EL NOMBRE”. En ese momento, la losa se desplazó hacia un lado dejando ver otro acertijo en la pared al fondo de la cueva también con bloques con letras esculpidas abajo “En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir”. Estuvieron pensando un buen rato, dando vueltas arriba y abajo. Uno de los excursionistas, pensativo, subía y bajaba continuamente unas piedras mientras pensaba. Pere se quedó mirándolo y fue así como se le ocurrió la
respuesta al segundo acertijo “¡Una escalera!” exclamó. Todos saltaron de alegría cuando comprobaron que tras “escribir” la respuesta en la pared de la cueva, esta se desplomó y apareció ante ellos dos maletas viejas llenas de joyas y monedas de oro.
Pero para los hermanos lo mejor de todo fue, por supuesto, que una vez más habían conseguido resolver un misterio. FIN.