una historia de la abuela


Autor: LECHUZA

Fecha publicación: 19/03/2022

Relato

Un día de frío invierno, una niña que vivía en Espot llamada Inés jugaba tranquila en el parque cuando, de repente, escuchó un sollozo en un arbusto cercano. Inés se acercó hacia el arbusto del que procedía el sollozo , y cuando miró dentro vio...¡un urogallo!...El pobre no paraba de llorar; Inés ,le dijo: "Hola, me llamo Inés ¿y tu?.." El urogallo, entre lágrimas ,contestó: "mi nombre es Mauricio". Inés un poco asustada, pues le daban miedo los urogallos, preguntó:"¿por que lloras?" Mauricio, un poco mas sosegado ya contestó:" por que he perdido el color de mis plumas..." A Inés le dio mucha pena ,así que, decidió ayudarle de inmediato.
Inés pensó y pensó, hasta que, al final, se le ocurrió algo: "¡creo que tengo la solución!" dijo emocionada "ya sé... a lo mejor, a medida que vas siendo más feliz, tus plumas recobran su color". Mauricio ,más animado, contestó: "de acuerdo; por intentarlo, no perdemos nada"
Y así fue: primero ,se pusieron en marcha para inscribirse en alguna actividad. Se apuntaron a rafting y a canoa.
a Inés ,no le gusto mucho el rafting, le daba vértigo, pero la canoa les gustó muchísimo a los dos.
Luego, hicieron barranquismo...¡a Mauricio ya solo le faltaban la mitad de sus plumas por recobrar el color!.
A continuación, fueron a informarse sobre los deportes de invierno. ¡ Tenían todos muy buena pinta!.
Mientras descansaban un poco y se tomaban un chocolate caliente con nubes de colores, Inés
fue un momento al baño y dejó en el sitio a Mauricio.
Cuando volvió del baño, Mauricio no estaba; lo buscó y buscó y de repente... ¡ lo vio bajando la colina encima de un trineo un una gafas de sol, como si estuviera surfeando en la nieve! ¡Menudas risas! no lo habían pasado así de bien nunca...
Cuando llego la hora de dormir, hicieron un fiesta de pijamas. No paraban de hablar y de comentar lo bien que lo habían pasado y lo bonito que era todo aquello..
Casi sin darse cuenta el día había pasado y de repente se percataron de que...¡Mauricio había recuperado el color de sus plumas!
Esta bonita historia de amistad que acabamos de relatar la encontré escrita en el cajón de la mesilla de noche de mi abuela; ella me la leyó mientras me quedaba dormida con sus caricias.
"pero, abuela..."-dijo María "¿al final Mauricio se queda a vivir con Inés?" La abuela le sonrió y le dijo: "Ay María, eso me preguntaba yo...". "Cuando mi madre escribió esta historia ,yo aun estaba en su tripa; de pequeñita me la leía cuando me costaba dormir por las noches y me decía que el final de esta preciosa historia lo tenia que soñar yo, que debía cerrar los ojos e imaginarlo...así que supongo que nunca sabremos si Mauricio se queda, o no con Inés pero yo conseguía dormir de un tirón y con una sonrisa en los labios" dijo la abuela.
FIN