UNA AVENTURA DE LO MÁS INESPERADA


Autor: CARACOLERO

Fecha publicación: 17/03/2022

Relato

Una aventura de lo más inesperada.
Uno de los últimos fines de semana he visitado con mis padres el Valle de Espot, en Lleida. Ellos tenían muchas ganas de visitar esa zona, aunque a mí no me hacía tanta ilusión porque prefería quedarme en casa de mi tía. Cada vez que estoy allí me lo paso genial jugando a la playstation. Pero mis padres insistieron mucho para que fuera porque me lo pasaría muy bien conociendo sitios nuevos.
Así que hicimos las maletas para pasar el puente de Andalucía allí. Por la mañana nos fuimos al aeropuerto para coger un avión y en poco tiempo ya estábamos en Lleida.
En cuanto llegamos nos fuimos a la casa rural que habíamos alquilado en Espot. La casa era muy bonita y estaba en mitad del valle rodeada de árboles. Desde la ventana de mi cuarto podía ver la nieve y también la estación de esquí.
Esa misma tarde fuimos a la estación de esquí de Espot para aprender a esquiar. Teníamos un monitor que me ayudó un montón y me gustó mucho, aunque lo que más me gustó de todo fue tirarme con el trineo por la nieve y jugar con mis padres a tirarnos bolas.
Al día siguiente, fuimos a ver el río Escrita y el Noguera Pallares, y nos montamos en unas piraguas para dar un paseo. Mientras íbamos por el río, vi muchos peces. Después nos fuimos a un restaurante a comer arroz con pollo que es una de mis comidas favoritas.
El último día fue el que mejor me lo pasé, porque fuimos a visitar el Parque Nacional de Aigüestortes. En ese parque hay muchos pinos y está repleto de plantas, pero lo que más me gustó fue ver a los animales que viven allí, sobre todo al quebrantahuesos, que es uno de los animales que están en peligro de extinción. También vi urogallos y marmotas. Todos esos animales viven protegidos en el Parque.
Un guía me explicó cómo viven y se alimentan los quebrantahuesos. Estas aves comen los huesos y restos que dejan los buitres; vuelan con los alimentos en el pico y lo estrellan contra las rocas para romperlos antes de comerlos.
Ese último día del viaje fue el que más me gustó porque me encantan los animales y conocer cosas nuevas sobre ellos.
Finalmente, llegamos a nuestra casa de Sevilla muy contentos de haber visto por fin un quebrantahuesos real. Aunque al principio no tenía ganas de ir, me alegré mucho de ir a este viaje.
FIN