UN VIAJE A ESPOT


Autor: Cayetana

Fecha publicación: 10/03/2022

Relato

Érase una vez una niña que vivía en una gran ciudad llena de muchísimo ruido.
Su papa y su mama trabajaban muchísimo y siempre iban corriendo de un sitio a otro, casi no tenían tiempo de nada por lo que estaban muy cansados.
Un día esta niña les propuso a su papa y su mama unas vacaciones fuera de esa gran ciudad. Ella estuvo buscando en un mapa antiguo que tenía su abuelo en su casa y le llamó la atención un pequeño pueblo ubicado en el Pirineo Catalán, a este pueblo lo cruza un rio, ese pueblo se llama Espot.
Ella hablo con su papa y su mama para poder realizar el viaje a ese pueblo que le había llamado tanto la atención, entonces se pusieron a investigar de que pueblo se trataba. Pudieron comprobar que en este pueblo existía una estación de esquí. Entonces ellos decidieron, que como todos los años realizaban un viaje para practicar el deporte que más les gustaba a toda la familia, ir y conocer la zona.
La niña se puso muy contenta y rápidamente se puso a hacer la maleta y preparar su equipo de esquí.
Cuando llegaron al lugar se quedaron muy sorprendido de lo bonito que era ese pueblo, del rio Escrita que pasaba por todo el pueblo, de la iglesia Parroquial de Santa Llogaia tan bonita, todas sus casas tenían los tejados color negro, su papa le explicó que era de un material que se llama pizarra.
Descansaron esa noche y a la mañana siguiente decidieron realizar lo que más le gustaba a toda la familia, practicar el esquí. Espot tiene una estación de esquí que está muy cerca del pueblo a tan solo dos kilómetros.
La estación de Espot es muy bonita, se encuentra al lado del parque Nacional de Aigüestortes y lago de Sant Maurici, las pistas están en medio de un frondoso bosque de pinos negros y todas las pistas llegan a la zona central de la estación.
La niña conoció a un grupo de niñas, ella quería disfrutar con sus nuevas amigas y ella le preguntó a sus padres si podía realizar algunas bajadas con ellas, sus padres se lo pensaron pero al comprobar como era la estación accedieron a dejarla y paso un gran día esquiando con sus nuevas amigas y con sus padres.
Una vez que terminaron la jornada de esquí decidieron dar un paseo por ese precioso pueblo y descubrir la tranquilidad que se respira en el pueblo, esa tranquilidad que tanta falta les hacía.
Hicieron una parada en uno de sus restaurantes para probar su gastronomía.
Decidieron volver en verano para disfrutar de la fauna dela zona.
Volvieron y decidieron quedarse a vivir para siempre en Espot.