LOS HUEVOS MÁGICOS


Autor: Kiara

Fecha publicación: 19/03/2022

Relato

LOS HUEVOS MÁGICOS
Había una vez una familia de hadas que vivía en un bosque. Era un día especial, porque estaban esperando a que naciera el nuevo miembro de la familia. Estaban todos muy ilusionados por el nacimiento, porque era la princesa de las hadas. Al nacer se dieron cuenta de que no era un hada como los demás, porque le faltaba un ala, por lo que al crecer no podría volar. Sus padres le pusieron de nombre Alita.
Alita tuvo una infancia bastante dura, porque los niños se burlaban de ella por no poder volar y no podía jugar con ellos porque a ellos siempre les gustaba volar y recorrer todo el bosque. Un día, salió de paseo por el bosque ella sola como de costumbre. Estaba llorando y no sabía qué hacer cuando de repente sintió que alguna fuerza la estaba llamando. Se acercó y descubrió que la llamada provenía de un árbol. Era un árbol que nunca antes había visto. Era grande, bonito y tenía unas hojas enormes de color dorado. Dio varias vueltas alrededor de aquel árbol y descubrió que había una puerta secreta, por la cual decidió entrar. Lo que vio era lo más maravilloso que había visto en su vida. Dentro de aquel árbol había muchas casitas parecidas a las de su hogar y detrás de las ventanas logró ver algunas caritas asustadas y asombradas de verla. Eran hadas. Ella pensaba que no existían más hadas en el mundo. Les dijo que no quería molestar, pero que se sentía sola y sintió la necesidad de entrar en el árbol. Poco a poco fueron saliendo de sus casas y se acercaron a Alita para conocerla y ella se sintió muy especial, porque nadie le miraba mal ni la rechazaron por no tener un ala, sino al contrario, todos querían ser sus amigos y jugar con ella. Decidió quedarse a vivir con las hadas del árbol porque se sentía muy cómoda y feliz allí.
Alita y sus amigos salieron del árbol para buscar flores y fueron perseguidos por un urogallo. Lo que no sabían era que el urogallo no quería hacerles daño, sino que tenía el nido con los huevos y tenía miedo de que algo malo les ocurriese a sus huevos. Se escondieron y vieron a un jabalí acercándose al nido. El urogallo quería proteger a sus huevos a toda costa y la única manera era dejarse comer por el jabalí. Y así pasó.
Las hadas que habían visto todo desde lejos esperaron a que se fuera el jabalí. Las hadas que podían volar cogieron los huevos y los llevaron al árbol uno a uno para rescatarlos. Entre todas las hadas del árbol cuidaron de los huevos para que los polluelos nacieran sanos y salvos.
El día que nacieron algo mágico pasó porque una maravillosa luz se encendió dentro del árbol y Alita que estaba justo al lado del nido, sintió como un calor atravesó todo su cuerpo. Todas las hadas miraban a Alita porque vieron que a Alita le estaba creciendo el ala que le faltaba.
Todos estaban gritando y llorando de alegría porque había ocurrido un milagro, que seguramente era gracias a esos huevos mágicos que, en agradecimiento de ser salvados, devolvieron el favor, haciendo que Alita se sintiera completa.
Y colorín colorado esta pequeña historia se ha acabado.