Bajo las mangas


Autor: Azul

Fecha publicación: 18/03/2022

Relato

Había una vez un grupo de cinco niños que vivían en un pueblo pequeño llamado Espot, pero que en ese pueblo todos conocían a todos.Esos niños se llamaban:Javier, Martina, Jorge, Paula y Ruben.Todos tenían 11 años y eran muy traviesos.
Iban al colegio del pueblo y un día como los demás, como siempre la profesora les castigó y en vez den quedarse hasta las 17:00 como todos los demás se tuvieron que quedar hasta las 18:00 limpiando el colegio.
Eran las 17:30 y los niños seguían limpiando y mientras Martina limpiaba el pasillo del segundo piso pasó por la clase de 2o B, la puerta estaba entreabierta y Martina llamó a Paula que estaba cerca y Paula que era muy atrevida, abrió la puerta despacio sin llamar mucho la atención.Dentro estaban el director del colegio y el presidente del pueblo:
-Director, me da mucha pena tener que cerrar este colegio, pero si no se encuentra al culpable que mete ratas en el colegio por las noches- hablaba el presidente-Si no se encuentra al culpable en 10 días no tendré más remedio que cerrar el colegio.
-Haremos todo lo posible para encontrar el culpable-dijo el director mientras se iba preocupado a su despacho.
Las chicas se escondieron mientras el director salía de el aula hacia su despacho.
Cuando el director ya estaba lejos Paula y Martina fueron corriendo a buscar a sus amigos y cuando los encontraron les contaron lo que había pasado y a Rubén se le ocurrió una maravillosa idea:
-Oye chicos, y si ayudamos al director a atrapar al ladrón de las ratas.Será divertido.
-Yo creo que es una maravillosa idea, además si le ayudamos al director ya no nos castigará-dijo Jorge al que se le iluminó la cara.
-Vale, vamos a ver si está el director en su despacho- dijo Javier mientras se dirigían al despacho.
Por suerte, el director seguía en el despacho y parecía preocupado, en definitiva estaba preocupado.
Los niños entraron al despacho:
-¿Qué hacéis aquí?Ya os deberíais ido son las 18:15-dijo el director cuando los vio entrar.
-Hemos venido a ayudarte-dijo Martina decidida. -¿Pero en qué me vas a ayudar?-dijo el director.
-Paula y yo estábamos limpiando el pasillo del segundo piso y os oímos al presidente de Spot y a usted hablando de que si no se cazaba al ladrón de las ratas cerrarían el colegio-dijo Martina explicando lo que había pasado-Y por eso queremos ayudarle a atraparlo.
Les costó un rato convencer al director pero al final aceptó y los niños decidieron empezar está misma noche
Salieron del colegio y quedaron en la plaza del pueblo que era muy bonita, estaba rodeada de casas, ellos se sentaron en un banco para planear lo de esta noche.
-Oye,¿dónde vamos a llevar las linternas y los artilugios necesarios?Lo digo porque igual las mochilas son muy aparentes-dijo Jorge.
-¡Tengo una idea!Y si en vez de llevar mochila llevamos los artilugios bajo las mangas- dijo Paula que hasta se le iluminó la cara cuando lo dijo.
-Pero, no nos van a caber-dijo Ruben.
-Y si llevamos sudaderas anchas, así si nos cabrán-dijo Paula.
Todos aceptaron y quedaron en la torre de vigilancia medieval que estaba en el centro del pueblo.Quedaron allí porque porque no estaba ni muy lejos ni muy cerca del pueblo.
Llegó la noche y como habían planeado todos estaban allí.
Cuando llegaron todos fueron al colegio vigilando que el ladrón no los viera, se escondieron detrás de unos contenedores de basura y esperaron hasta que llegara el ladrón.El ladrón llegó a las 00:00 y él llevaba una bolsa en la que dentro algo se movía.
El ladrón se coló por la ventana de el aula de informática.A los niños no les dio tiempo a actuar pero lo que consiguieron fue saber como era de aspecto.
Se acercaron hacia donde había estado el ladrón y vieron algo que se le cayó: -Mira, se le ha caído algo-dijo Rubén-Parece un papel.
Javier lo cogió y leyó en voz alta lo que estaba escrito en el papel.

-Hoy es el tercer día que he metido las ratas en el colegio, el plan está saliendo a la perfección Señor Presidente, nadie está sospechando de nosotros, seguramente podrá cerrar el colegio y usted se ahorrará un montón de dinero.
-¿No pone nada más?-dijo Paula con cara de sorpresa.
-No, por lo menos sabemos de quién es el plan-dijo Javier mientras revisaba que no ponía nada más en el papel.
-Ya pero sabemos de quién es el plan pero no sabemos quién mete las ratas en el colegio-dijo Martina-Si meten al presidente en la cárcel el ladrón que mete las ratas en el cole lo puede seguir haciendo.Y por cierto¿porque lo llamamos ladrón si no ha robado nada?¿No sería mejor llamarlo culpable?
-Tienes razón en las dos cosas Martina-dijo Jorge.
De repente oyeron unos pasos rápidos que venían hacia ellos.
¡Vieron que era el ladrón!Paula se sacó de las mangas una cámara de fotos que tenía y le hizo una foto.Jorge, Javier y Rubén fueron por detrás y lo cogieron por la espalda.
-¡Corred vamos a la comisaría de policía!-dijo Paula mientras empezaba a correr.
Llegaron a la comisaría y los niños le entregaron al ladrón y él enseguida confesó lo que había pasado.
Los policías arrestaron al presidente que también confesó.
Los niños se fueron a la cama a la hora que vieron a los dos culpables en la cárcel.
Al día siguiente el director llamó a los niños para que vinieran a su despacho:
-Gracias chicos, si no hubiera sido por vosotros este colegio ya estaría cerrado-les agradeció el director-Este presidente que teníamos era un impostor.
-De nada-dijeron los niños a la vez con cara de contentos.